lunes, 30 de agosto de 2010

Cuento

GUSANITO GUSGUSILUCERO.
El gusanito Gusgusilucero tenía un problema muy gordo y que no podía evitar: su cuerpo brillaba en la oscuridad y como generalmente a la gente no le gustan los gusanos tenía que vivir escondido en la rendija de la esquina de un edificio abandonado que había convertido en su casa.


El gusanito Gusgusilucero no tenía amigos porque el resto de los gusanos no querían estar con él; en cierto modo era comprensible, pues la luz que desprendía hacia que las personas pudiesen fijarse en ellos y pisarlos bruscamente, porque generalmente a la gente le dan asco los gusanos.


Es por esa razón que el gusanito Gususilucero únicamente podía salir de día a buscar comida, porque la potente luz del sol ocultaba el brillo que desprendía su cuerpecillo

Y así era el día a día del gusanito Gusgusilucero, buscando comida a la luz del sol que le amparaba y escondido de noche para no dejar ver su brillo.



Pero un día, el Sol había tenido una fuerte discusión con su novia la Luna, ya que a penas se veían ni podían coincidir en ningún lugar salvo un ratito por las tardes en las que ambos coinciden en el cielo, pero es justo la hora en la que el Sol se va a dormir y la Luna sale a trabajar y los días en los que hay Luna nueva…esas noches oscuras , oscuras en las que el Sol y la Luna pasan juntos….pero es solo una vez al mes. El Sol le dijo a la Luna que para demostrarle que le quería tenía que estar en fase de Luna Nueva al menos un mes y él a cambio, tampoco saldría a iluminar, durante el tiempo que durase su escapada amorosa.


¿Y sabéis lo que es estar a oscuras todo un mes en el mundo de los gusanos?. No pueden salir porque pueden pisarlos, ya no porque produzcan asco, que lo producen, sino porque no les ven…y ¿cómo van a conseguir comida sino pueden salir de sus casas?. Fue entonces cuando se acordaron del gusanito Gusgusiluciero. Todos los gusanos de la ciudad se acercaron a su casa a solicitar su ayuda. Con su cuerpo iluminado podrían salir guiados por su luz y conseguir comida y, sin perderse regresar a su casa.


-“¿Qué queréis de mi?...siempre me habéis rechazado, nunca habéis querido ser mis amigos y ahora que me necesitáis, esperáis que os ayude?. Desde que nací he sido rechazado por todos y he tenido que vivir solo, ¿podéis imaginar como me he sentido?. ¿Y qué pasará cuando regresen el Sol y la Luna?....pues que todo volverá a ser como antes.


-“No, gusanito Gusgusilucero…..de verdad que estamos muy arrepentidos de nuestro comportamiento contigo…reconocemos nuestro egoísmo…¡pero te necesitamos!...por favor, ayúdanos”.

-“¿De verdad que os arrepentís…de verdad que seguiréis siendo mis amigos cuando volvamos a la normalidad?”


-“De verdad…de verdad de la buena”.

El gusanito Gusgusiluz se dejó llevar por las buenas palabras del resto de los gusanos y durante el tiempo que el Sol y la Luna estuvieron fuera, se convirtió en su guía, en su protector, en su ayuda diaria y constante.


¡Pero….amiguitos, los gusanos al igual que las personas, tienden a ser muy, muy egoístas y preocuparse únicamente de ellos mismos!. Así que cuando la Luna entro en fase creciente y el Sol volvió a brillar, más resplandeciente que nuca, los gusanos volvieron a dar la espalda al gusanito Gusgusiluz.



Sin embargo, el gusanito Gusgusiluz, a pesar de ser bueno por naturaleza, se sintió tan desencantado por la actitud de los gusanos que hizo que saliese su natural egoísmo que tenía muy escondido, debido a su bondad, tanto que le costó un montón encontrarlo. Él sabía que tarde o temprano volvería la más oscura oscuridad, durante otra escapada de los novios el Sol y la Luna.

¡Y claro que ocurrió!....¡y los gusanos volvieron a buscar al gusanito Gusgusiluz!, sin embargo el había encontrado ya la parte de egoísmo que tenía escondida y se negó a ayudarles. Durante los días de total oscuridad el único gusano que comió, durmió, durmió y comió fue el gusanito Gusgusiluz….¿Y sabéis lo que pasó?, que el resto de gusanos se dieron cuenta de que Gusgusiluz se estaba comportando ahora como siempre de habían comportado ellos….¡Y eso no gustó a ninguno!. Por eso, cuando regresó el Sol de su escapada con la Luna, los gusanos fueron a casa del gusanito Gusgusiluz a pedirle perdón-“ Y para que veas que nuestro pesar es sincero te venimos a pedir perdón ahora que no necesitamos tu ayuda porque nos hemos dado cuenta que a un amigo hay que quererle simpre, en los ratos buenos y en los ratos malos, y hay que aceptarle como es….¡tú eres luminoso…pues viva la luminosidad del gusanito Gusgusiluz!.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado y de corazón espero que te haya gustado.

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